«No se atreve el infernal Plutón a intentar
aquello a que se atreve el monje desenfrenado,
lleno por eso de viejas culpas»
Ferdinand Lasalle
Espacio virtual para expresar y difundir escritos de un amante de la historia y las letras; devorador de cine y asiduo lector. Estudiante de Administración Pública. Soñador profesional y la mayoria de la veces feliz.
domingo, 14 de noviembre de 2010
¿Qué es la Constitución? de F. Lasalle
La elite del poder de Mills
Introducción al pensamiento político. Cerroni
«Si se concibe a la ciencia política como una disciplina moderna, ello depende, en sustancia, del hecho de que se le atribuye la calidad de ciencia a un determinado modo de considerar y tratar los problemas políticos. Los antiguos también escribieron sobre política, pero la distancia entre ellos y los modernos es abismal.»
Con las anteriores palabras es como el traductor de la obra del maestro italiano inicia su reseña en la contraportada definiendo en escasas palabras el tema nodal de la obra.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Escritos políticos de Sieyes
«Privilegio es una dispensa para el que lo obtiene?xml:namespace>
Y un desaliento para los demás »
Emmanuel Joseph Sieyès[1]
Pocos autores han influido tanto en el pensamiento universal contemporáneo como el Abate Sieyès de quien puede afirmarse logró un mayor impacto practico en las instituciones occidentales que muchos de los autores pertenecientes al mismo espacio y tiempo.
viernes, 14 de diciembre de 2007
Manlio Fabio Beltrones
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Las 48 Leyes del Poder
Termine de leer un libro titulado Las 48 reglas del poder de Robert Greene donde se enumeran y ejemplifican las diversas reglas que el hombre tiene que seguir para lograr la consecución y permanencia en el poder. Esta bastante interesante y los ejemplos son una buena clase de historia.
He aquí las 48 reglas:
- Nunca le haga sombra a su jefe
martes, 11 de diciembre de 2007
El Príncipe
Dentro de los campos de la ciencia política, ajenos a lo que Locke llamó “lenguaje civil” esta obra es considerada la primera de la disciplina pues se encarga de ver a la política como ciencia, no solo como teoría o filosófica, es decir sugiere un proceso metodológico capaz de darle la validez científica.
Toda la obra de Nicolás Maquiavelo es un manual de cómo es que debe ser el “príncipe” entiendo a este como aquel que gobierna o detenta el poder publico; por lo cual a continuación citare las principales premisas del libro.
. «es necesario que el príncipe sea lo bastante prudente para evitar la infamia de los vicios que le harían perder su corona, y hasta para preservarse, si puede, de los que no se la harían perder. Si, no obstante, no se abstuviera de los últimos, quedaría obligado a menos reserva, abandonándose a ellos. Pero no tema incurrir en la infamia aneja a ciertos vicios si no le es dable sin ellos conservar su Estado, ya que, si pesa bien todo, hay cosas que parecen virtudes, como la benignidad y la clemencia, y, si las observa, crearán su ruina, mientras que otras que parecen vicios, si las practica, acrecerán su seguridad y su bienestar. »
· «[…] aquel príncipe que se apoya íntegramente en la fortuna, cae según ella cambia. Aun más: creo que es prospero aquel que armoniza su modo de proceder con los caracteres de los tiempos. » (pag. 145)
· «[…] si uno se conduce con moderación y paciencia, los tiempos y las cosas giran de modo que su gobierno sea bueno, y el prospera; pero, si los tiempos y las cosas varían, sobreviene su ruina, porque no muda de modo de proceder.» (pag. 145)
· «[…] si la fortuna cambia y los hombres permanecen obstinados en sus procedimientos, ellos prosperan mientras la una y los otros concuerdan, y no prosperan cuando entran en discordancia» (pag 146)
· «La mejor fortaleza que existe consiste en no ser odiado por el pueblo porque, aunque tengas fortaleza, si el pueblo te odia, ellas no te salvaran, puesto que una vez tomadas las armas los pueblos siempre encontrarán extranjeros que los ayuden.» (pag 142)
· «Y los conseguirá (el ser temido y el ser no odiado) siempre si se abstiene de tocar los bienes de sus ciudadanos y de sus súbditos, y también de robar a sus mujeres.» (pag 149)
· «Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitar a aquellos que han sobresalido extraordinariamente por encima de los demás, con el fin de que, aunque no se alcance su virtud algo nos quede sin embargo de su aroma.» (pag 186)
· «Quien cree que nuevas recompensas hacen olvidar a los grandes hombres las viejas injusticias de que han sido víctimas, se engaña.» (pag 64)
· «Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor. Los hombres, cuando reciben el bien de quien esperaban iba a causarles mal, se sienten más obligados con quien ha resultado ser su benefactor, el pueblo le cobra así un afecto mayor que si hubiera sido conducido al Principado con su apoyo.» (pag. 121)
· «El que no detecta los males cuando nacen, no es verdaderamente prudente.» (pag 74)
· «Quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación.» (pag 99)
· «Hay que ser liberal con todos aquellos a quienes no quita nada - que son muchísimos - y tacaño con todos aquellos a quienes no da, que son pocos.» (pag 101)
· «Con aquello que no es tuyo ni de tus súbditos se puede ser considerablemente más generoso. El gastar lo de los otros no te quita consideración, antes que la aumenta.» (pag 101)
· «Con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que, por excesiva clemencia, permiten que los desórdenes continúen, de lo cual surgen siempre asesinatos y rapiñas.» (pag 98)
· «El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado. El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.» (pag 95)
· «No puede un señor prudente - ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero- puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por que guardarles la tuya.» (pag 108)
· Los príncipes debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio y ejecutar por sí mismo aquellas que le reportan el favor de los súbditos. Debe estimar a los nobles, pero no hacerse odiar del pueblo. (pag. 45)
· Se debe entretener al pueblo en las épocas convenientes del año con fiestas y espectáculos. (pag. 75)
· Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él. Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente. Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza. (pag. 49)
· Es necesario ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar. Cada uno ve lo que parece, pero pocos palpan lo que eres. La poca prudencia de los hombres impulsa a comenzar una cosa y, por las ventajas inmediatas que ella procura, no se percata del veneno que por debajo está escondido. (pág. 59)
· Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida. La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello. La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos. (pag. 121)
· No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya. (pag. 120)
· Un príncipe que no se preocupe del arte de la guerra, aparte de las calamidades que le pueden acaecer, jamás podrá ser apreciado por sus soldados ni tampoco fiarse de ellos. (pag.99)
· Todo ello nos hace decir que a los hombre hay que tratarlos bien o aplastarlos, porque ellos se vengan de las pequeñas ofensas, pero de las grandes no pueden vengarse. (pag. 87)
jueves, 1 de noviembre de 2007
El poder en Hamlet
Si bien es cierto que el poder como tal se encuentra presente alrededor de toda la obra de Shakespeare desde Romeo y Julieta, Macbeth o Enrique VI es sin lugar a dudas en Hamlet donde este se vuelve el personaje principal.
Partiendo de la importancia de conocer el contexto histórico en el que una obra es escrita para poder comprender lo que motivo al escritor a lograrla considero menester mencionar que Hamlet a pesar de no saberse la fecha exacta de su escritura se puede asumir fue lograda en la época del mandato de Isabel I donde Inglaterra conformaba un Estado con escasa población más se empezaba a constituir como una de las primeras potencias mundiales alcanzando un grado sorprendente de prosperidad material y lucidez en el dominio de las letras produciéndose un florecimiento de autores dramáticos, de poetas, de músicos y de pensadores.
«El reinado de Isabel se caracterizó por ser el centro de intrigas, confabulaciones, revueltas, ejecuciones y asesinatos, sucesos que al mismo tiempo actuaron como inspiradores del arte de la época.»
Y es en este entorno donde Shakespeare desarrolla la mayoría de su obra, plegada de connotaciones históricas al momento vivido, criticas a las deficiencias y glorias a los logros del mandato Isabelino.
Ya visto el contexto histórico donde se desarrolla la obra es menester mencionar que la influencia de esta a pesar de haber sido escrita hace mas de quinientos años es inmensa, tanto en los campos de la literatura y el teatro de los cuales no me ocupare mucho en este trabajo tanto como el concepto de poder y política; siendo influencia indirecta para autores como Hegel o Hobbes quienes trataran la tragedia desde el punto de vista político; así como será influenciado por Maquiavelo quien plantea también la tragedia de los valores versus la tragedia de la acción.
Maquiavelo nos dice que la tragedia de la vida política al ser la política una cuestión completamente humana esta sujeta a la decisión de un hombre el cual tendrá que escoger entre los valores de la moral cristiana versus la moral política lo cual de forma evidente resulta una tragedia, partiendo de la idea de que esta es la perdida de algo apreciado, al escoger una de las dos morales se pierde la otra y si se escoge la errónea se pierde todo, incluso aun escogiendo la correcta se pierde de todas formas, he ahí la tragedia política, así mismo plantea que ya elegida una opción la tragedia de la acción recae en que quizás no fue la opción adecuada.
Esta idea meramente maquiavélica se encuentra en Hamlet en diversas ocasiones, en primera instancia en la lentitud de reacción que tiene Hamlet para engendrar su venganza. Esta lentitud se puede ver como estrategia o pasividad, como miedo o arrogancia, más implica una decisión, empezando la tragedia del personaje ¿Qué hacer? ¿ser o no ser? ¿cuál es la cuestión? ¿«soportar con
ánimo templado los golpes y dardos de la insultante fortuna, o levantarse en armas contra un mar de adversidades, y enfrentándolas ponerles fin»?
Hamlet tuvo que escoger entre saciar su venganza o buscar lo más adecuado para su nación, y al escoger una cosa condenaba inmediatamente la otra, llevándolo incluso a pensar en que la única solución airosa seria el finiquito terrenal de su vida.
Por otro lado «Hobbes dice que en la medida que no exista un poder común que atemorice a todos los hombres, estos se encontraran en estado de guerra, el cual subsistirá en tanto que los hombres se peleen por sus deseos y pasiones o por su propia naturaleza y es aquí donde aparece el carácter trágico de la política.» Es decir en el poder como tal, en el poder como mecanismo de deseo de todos los personajes, desde Claudio por el trono, Hamlet por la venganza y por el trono, Fortimbras por lo mismo, Polonio por saber, Ofelia por vivir, Laertes por venganza y Gertrudis por redención, mas siempre existe este poder que los determina, que los envuelve en esta lucha cuyo fatídico final solo resuelve la historia con el restablecimiento del orden brutalmente dislocado.
El poder en Hamlet se ve desde sus inicios, empezando con la idea del duelo entre el Rey Hamlet y el Rey Fortimbras por el control y dominio político de los territorios en disputa, siendo esta situación el nodo final de la obra que muestra de forma clara el trágico final de la política.
Así mismo, podemos ver la influencia del poder en la obra en frases recurrentes en toda la obra como la putrefacción de Dinamarca, el trono, la masa, el duelo o el poder económico.
Al mencionar la putrefacción de Dinamarca podemos ver como las ambiciones de poder de los personajes denotan cierta incompatibilidad con el régimen gobernante, en primera instancia por su repentino y sospechoso acceso al trono, por sus ineficiencias de gobierno pero sobre todo por la ambición del príncipe Hamlet de recuperar el trono robado por su tío así como la de Fortimbras por recuperar lo perdido por su padre.
Otra postura desde la cual se puede analizar la importancia del poder en la obra de Hamlet radica en la fuerza que adquiere un personaje al ser respaldado por las masas, específicamente con el protagonista a quien no se le puede juzgar por su primer asesinato debido al gran respaldo que tiene sobre el pueblo, a la adoración que se le tiene y al poco prestigio del verdugo ejecutor, es decir el efímero Rey Claudio.
Aterrizando esto a los preceptos vistos en clase podemos ver la clara polarización masa elite analizada tanto con Gaetano Mosca, Mills o Canetti, donde los miembros de la corte son obviamente los miembros de la elite gobernante que dominan la opinión pública sobre la masa.
La cuestión sobre el duelo se puede analizar a partir la importancia de la existencia de un enemigo para motivar al hombre a actuar, para ayudarlo a tomar la tan difícil decisión; el duelo en Shakespeare es el retrato de esta necesidad de construir un enemigo, de someter al hombre a los infortunios de la vida obligándolo a tomar las decisiones que han de regir sus destinos en los momentos menos esperados; y en todas las ocasiones estas decisiones se toman en base al poder, es decir, partiendo del poder que se tiene con miras al poder que se desea.
Si el Rey Hamlet no hubiera deseado poder no habría batido en duelo con el Rey Fortimbras, si Claudio no hubiera deseado poder no habría envenenado a su hermano, si Gertrudis no hubiera deseado mantener su status-quo no habría mantenido una relación con Claudio, si Hamlet hubiera agilizado su venganza no habría restablecido el orden necesario.
Finalmente en cuanto al poder económico este es visible alrededor de la obra mediante los actos de los poderosos (entiéndase Hamlet o Claudio) quienes usufructúan su poder para lograr que los soldados, mensajeros, amigos, actores etc. Hagan lo que ellos deseen con afán de lograr la satisfacción de sus metas personales.
A modo de conclusión, considero que Hamlet es una obra cuya importancia en todos los ámbitos sociales, políticos e incluso económicos solo puede ser comparada con su belleza literaria; y es por esto que la obra ha perdurado a pesar de su antigüedad.
Si bien es cierto que el poder es el verdadero motor de la sociedad humana y lo ha sido siempre y evidentemente lo será, es necesario mencionar que esto no puede ser considerado un defecto de la sociedad, ni ver al poder con un sentido peyorativo, es esta ambición al que distingue al hombre de las demás especies, la que lo ayuda a organizarse, a crear o destruir. El problema no radica en evitar el poder para buscar una supuesta mejoría personal sino en saber usarlo, en saber canalizarlo hacia un bienestar general.
El hombre y el poder van estrechamente de la mano, solo hay que ubicar quien lleva a quien.
«“Esa que ahora manosea el sepulturero podría ser la mollera de un político,
uno que quería engañar a Dios. ¿No lo será?»
El Estado totalitario: una descripción a fondo, más allá del morbo y la negación.
Todos somos iguales,
pero habemos unos más
Iguales que otros.
George Orwell
Muchas han sido las formas de Estado recurrentes en el mundo a través de la historia, sin embargo uno de las más criticadas ha sido el Estado conocido como totalitario, el cuál puede abarcar varios nombres, ya sea autoritarismo, dictadura o incluso confundido con el fascismo. Sin embargo es poca la información concisa que se tiene sobre el tema, se conocen al por mayor las atrocidades que ha cometido, las vejaciones a las libertades y derechos básicos del hombre promulgados por los ideólogos norteamericanos en su declaración de independencia, universalizado por los franceses en su revolución y reafirmado por Mill en su clásico Sobre la libertad, mas poca es la información referente a la ideología si es que estos sistemas o regimenes la tienen, acerca de las similitudes entre diversos estados totalitarios en tiempos y espacios diferentes y sobre todo que es lo que lleva a los lideres a engendrar en su propia persona algo mas allá de la mortalidad, auto venerarse y reprimir a aquellos que no los veneren, y finalmente sobre las cuestiones de desarrollo político económico y social de estos estados.